LAS DIETAS VEGETARIANAS REDUCEN EL RIESGO DE ENFERMEDADES CARDIOVASCULARES
Así lo demuestran los resultados del nuevo estudio Epic-Oxford de enero del 2013
Con base en los resultados del estudio Epic-Oxford (publicado recientemente en el número de marzo de American Journal of Clinical Nutririon, la más prestigiosa revista científica internacional en temas de nutrición) los vegetarianos tienen menor riesgo de padecer isquemia coronaria, fatal y no fatal.
El estudio se llevó a cabo en un periodo de 16.6 años, implicando a 44.561 sujetos de ambos sexos residentes en el Reino Unido y concluye que los vegetarianos presentan un riesgo reducido de muerte y hopitalización por isquemia de miocardio, en confrontación con los no vegetarianos que consumen carne de animales (de tierra, de aire y de agua) y presentan valores reducidos de presión arterial sistólica y de colesterol.
Se trata del enésimo estudio que confirma como los vegetarianos presentan un riesgo reducido de las principales enfermedades crónicas de la era moderna. Recordemos que estas enfermedades, aparte de ser responsables directas de invalidez y de muerte prematura, han sido inequívocamente reconocidas como factores de riesgo de la más devastadora enfermedad que pueda padecer el ser humano: la demencia. Reducir el riesgo de demencia es posible, protegiéndose de estas enfermedades gracias a una dieta que ha demostrado eficacia, confiabilidad y suficiencia.
http://www.scienzavegetariana.it/news_dett.php?id=1348
http://ajcn.nutrition.org/content/early/2013/01/30/ajcn.112.044073.abstract
jueves, 14 de marzo de 2013
martes, 12 de marzo de 2013
¡FIRMA LA PETICIÓN PARA ABOLIR EL TORO DE LA VEGA!
http://www.avaaz.org/en/petition/Abolicion_del_Toro_de_la_Vega/
¿QUÉ ES EL TORO DE LA VEGA?
Es una muchedumbre de salvajes que persiguen y acorralan a un toro mientras le hieren con lanzas hasta matarlo. Este infame y cruel espectáculo se celebra cada año en Tordesillas, España. Se celebra desde hace siglos y es considerado uno de los espectáculos taurinos más antiguos de España.
Se trata de otra de las salvajadas heredadas del viejo mundo y que se siguen perpetuando con la bendición de la Iglesia Católica.
Esta legión se salvajes pretenden seguir con sus infames exhibiciones a pesar de que la gente verdaderamente civilizada se opone enérgicamente a este tipo de salvajadas.
Atormentar y matar cobardemente a un animal indefenso no tiene justificación. Y estas bestias salvajes deben saber que no toleraremos más sus excecrables tradiciones. No debemos callarnos ni permanecer de brazos cruzados permitiendo que esta "gente" continúe adelante como si nada.
Estos espectáculos son una vergüenza mundial y no debemos tolerarlos. ¡Basta de tradiciones salvajes! ¡No más al espectáculo infame del Toro de la Vega!
miércoles, 30 de enero de 2013
Sobre la Tortura
Ernesto Sábato
Supongamos que una raza superior a la nuestra
invadiera la Tierra ,
nos sojuzgara, nos utilizara para cometer experimentos científicos con nuestros
niños, extirpándoles el páncreas o la glándula tiroides o les inyectara células
cancerosas para ver qué pasa; o sea lo que hicieron los médicos nazis en los
campos de concentración con los judíos.
¿Qué diríamos, quién haría caso de nuestros
gritos y aullidos, del horror que sufrirían los padres o novios de los
sufrientes?
Esto es exactamente lo que pasa en los países
avanzados de nuestro planeta con los perros, cobayos, conejos y monos. No sólo
en las naciones científicamente más destacadas, también aquí.
Millones de indefensos animales sufren y
mueren cada año en hospitales y centros de investigación de todo el mundo y
cientos de miles de estos sacrificios se realizan en nuestro país. Diversas
especies son envenenadas, infectadas, contagiadas de cáncer y sometidas a
cirugía experimental.
La discusión de si estos experimentos son
necesarios desde el punto de vista científico demuestra la amoralidad de la
ciencia, ajena a principios religiosos o éticos. Esa ciencia que según creían
los deslumbrados fanáticos del progreso iba a resolver no sólo los males
físicos del hombre sino también los metafísicos.
En este ocaso del siglo XX, animales
esclavizados, enjaulados, indefensos e inocentes -como sólo pueden serlo los
animales- son atormentados hasta la muerte, lo que revela que el famoso
progreso –que ellos escribían con mayúscula- nada tiene que ver con los
supremos valores del espíritu humano.
¿No es hora de volver la vista hacia esos
pobres seres que San Francisco de Asís consideraba como sus hermanos?
Reproducido en Revista Tiempo Animal, no. 1, México, 2008.
sábado, 12 de enero de 2013
Respuesta al señor Rafael Cardona
Respuesta abierta al Señor Rafael
Cardona sobres sus comentarios, en el programa de radio “El cristalazo”, acerca
de los perros que viven en la calle*
Señor Cardona, en este país, como en
todo el mundo, hay algo mucho más preocupante que esos “perros que nos
infectan”, como usted, despectivamente, lo ha dicho: hablo de esa ideología
retrógrada e intolerante que nos infecta, y de la que, sin duda, usted es un
buen ejemplo. Es la ideología de la discriminación y el odio hacia los animales,
de la que deberíamos sentir vergüenza y no hacer de ella una apología, como
usted lo ha hecho en unos pocos minutos. Si alguien se encuentra en una
situación desfavorable debemos socorrerlo; si no podemos hacer nada, por lo
menos no lo perjudiquemos: y eso es precisamente lo que usted está haciendo con
sus desfavorables comentarios.
¡Odiar y despreciar a los animales!
Señor Cardona, esos perros defecan, como usted y como yo, y no sólo los
excrementos de esos “perros que nos infectan” contaminan el ambiente: también
los suyos y los míos. Pero, como dije al principio, eso no es lo más
preocupante: lo que más me preocupa es que personas como usted sólo puedan ver
en esos animales seres que producen excrementos y “nos infectan”: Señor
Cardona, esos perros están vivos, como usted y como yo, y, al igual que
nosotros, sienten y desean vivir. ¿Eso usted no lo puede ver? ¿Verdad que
también es preocupante? Y más preocupante aún es que alguien como usted, que
seguramente se siente muy culto (ya que ha dicho que la conducta de los
protectores respecto al problema de los perros que viven en la calle no es
culta) no pueda ver esto. Desgraciadamente, al escuchar sus comentarios, no
puedo dejar de pensar que personas como usted, efectivamente son seres que sólo
defecan y contaminan, pero no sólo con sus excrementos, sino también con sus
pensamientos.
Como usted no es capaz de ver que
esos animales aparte de defecar también sienten, propone una “solución” propia
de su ideología: ¡matarlos a todos! ¿Es esa una solución culta, civilizada,
humanitaria? Déjeme decirle que la “solución” que usted propone ni es culta, ni
civilizada, ni humanitaria, es más, ni siquiera es una respuesta bien
informada. Y eso es una verdadera vergüenza, porque usted es periodista, y
antes de hacer sus desatinados comentarios por lo menos debió informarse, ya
que al parecer no sabe que desde hace años, las sociedades protectoras de
animales y una gran parte de la sociedad civil están exigiendo, a todos los
niveles de gobierno, campañas permanentes de esterilización masiva,
precisamente para evitar estos problemas. Ésta sí es una solución civilizada,
no como la barbarie que usted propone.
Habla usted de eliminar la fuente del
problema, es decir, en su lenguaje, eliminar a los perros. Evitar que nazcan
más perros es ya, sin duda, una parte de la solución, sin embargo este problema
persistirá mientras no se ilegalice la compra-venta de animales. ¿Por qué no ha
propuesto nada de esto? ¿Será que su “solución” únicamente está basada en el
desprecio que siente hacia esos animales que “nos están llenando de mierda” y
no en un análisis serio de la situación? Ha dicho usted, además, que hay que
sacrificar a esos animales “que no contribuyen absolutamente a nada”: otro
comentario desatinado. Esos animales no sólo “defecan”, también contribuyen a
la limpieza de esta ciudad (que según sus juicios de valor está más cerca de
Nigeria que de Nueva York) alimentándose de los desperdicios y la basura que la
gente tira en las calles.
Ha dicho también que los protectores
de animales deberían tener vergüenza por la situación en la que se encuentran
los perros de la calle. ¿Y por qué los protectores de animales deberían sentir
vergüenza, si hace años que están exigiendo un cambio real en las leyes para
acabar con esta situación? ¿También tienen la culpa de que los politicastros en
el poder no les hagan caso? La gran mayoría de los protectores trabajan
independientemente, sin recibir recursos del gobierno. Conozco personalmente a
muchos de ellos que hacen una labor altruista privándose de muchas cosas para
poder ayudar a los perros en situación de calle. Muchos, incluso, son
agredidos, cuando intentan ayudar a los animales. ¿Por qué deberían sentir
vergüenza? Hay personas que incluso estando ellas mismas en una situación
desfavorable ayudan a los animales, y créame que jamás les ha pasado por la
cabeza la idea de exterminarlos, porque en este país no todas las personas
juegan a ver “quién atropella más perros en las vías rápidas de la ciudad”. ¿No
es usted el que debería sentir vergüenza?
Yo siento vergüenza de este país, especialmente
de sus medios oficiales de comunicación, de quienes deberíamos esperar un
poquito más de lo que constantemente nos ofrecen. Esperamos, como en este caso,
soluciones informadas y análisis serios, no cualquier opinión chapucera como la
que usted está gestando a partir del caso de los perros de iztapalapa.
Mostrando un completo desprecio por
la vida de los perros en situación de calle propone su “sacrificio masivo” (eufemismo
que utiliza para referirse a una matanza) porque tiran caca al suelo (sic).
Como supongo que usted ni siquiera es vegetariano (ya que no muestra ni un
mínimo de empatía por los animales) debe saber que los animales que usted se
come y los que son criados con ese fin en todo el planeta, cada año defecan
millones de toneladas de excremento, ¿por qué no propone la abstención del
consumo de productos de origen animal ya que son una fuente importantísima de
la contaminación del medio ambiente? ¡Porque una vez más usted sólo habla por
hablar!
Hizo también mención de los seres
humanos que defecan en la calle. ¿Con ellos que hacemos? ¿También los
exterminamos? Porque sin duda esos excrementos también contaminan ¿O dirá que
hay que tomar otro tipo de medidas porque ellos pertenecen a nuestra especie?
Si es así, entonces toda su opinión está fundada en un criterio discriminatorio
y arbitrario.
Por lo demás, ¿no le da vergüenza que
siendo usted un profesional de la comunicación, después de proponer algo tan espantoso
como la matanza de los perros en situación de calle, se quiera hacer el
gracioso diciendo que hay que exterminar a todos “menos al perro Bermudes y al
perro aguayo”? ¿Le parece a usted ésta una cuestión de risa?
El problema de los excrementos de los
perros al aire libre efectivamente existe, pero debemos darle una solución
racional, no la primera y la más absurda que se nos venga a la mente. Nosotros
como sociedad hemos creado este problema y como sociedad debemos solucionarlo:
los culpables somos nosotros, no los perros. El hecho de que se encuentren en
una situación desfavorable no nos da ningún derecho a disponer de sus vidas y
exterminarlos, todo lo contrario, el mismo hecho de que se encuentren
indefensos hace que nuestra preocupación por ellos sea aún mayor.
Raúl Cruz Nicolás
tiempoanimal@hotmail.com
*Dicho programa se puede escuchar en este enlace:
viernes, 2 de noviembre de 2012
En defensa de la dieta vegetariana total
EN DEFENSA DE LA DIETA VEGETARIANA
TOTAL
Por Miguel Aguilar
El libro Nutrición y salud, del profesor Fco. Grande Covián,
especialista en nutrición, es el número uno en ventas en España desde hace
tiempo. La primera parte del libro está dedicada a “Mitos, errores y dietas
extremas”. Aunque estoy de acuerdo con la mayoría de las críticas, quisiera
defender una de las dietas, la vegetariana total (veganista), por
contraposición a la lacto-ovo-vegetariana, que además de alimentos de origen
vegetal incluye productos lácteos y huevos. Quiero dejar claro que no soy
vegetariano. Simplemente creo que un científico no debe dejarse llevar por los
tópicos y para atacar al veganismo se usan tres tópicos que se demostraron a
principios de siglo. Éstos son: mala calidad de las proteínas vegetales, pobre
absorción del calcio y nula ingestión de vitamina B12. Veamos cada uno de estos
puntos:
En Nutrición y salud, se afirma que la alimentación vegetariana
es incapaz de ofrecer una mezcla de proteínas vegetales que contenga la
proporción de aminoácidos indispensables adecuada para el niño en crecimiento
sin elevar indebidamente el consumo de proteínas. Afirmación sorprendente, pues
no hay más que ir a las tablas de composición de los alimentos para comprobar
que dicha afirmación no es cierta.
Para que una proteína se utilice para la construcción de tejidos y no
se queme como si fuese un producto energético debe tener la composición ideal,
es decir, cada uno de los aminoácidos esenciales debe de encontrarse en la
proteína con un cierto porcentaje. Los aminoácidos esenciales, es decir, que el
cuerpo humano es incapaz de sintetizar y que por tanto deben ingerirse con la
alimentación, forman aproximadamente la tercera parte de la proteína ideal. El
resto son aminoácidos no esenciales, es decir, que pueden sintetizarse en el
organismo.
Calidad de las proteínas.-
Voy a introducir un término inventado por mí, que permitirá exponer con
mayor claridad este punto: porcentaje de idealidad de una proteína. Si tomamos
el peso de cada uno de los aminoácidos esenciales contenidos en 100 gramos de la
proteína de un alimento y calculamos la cantidad de proteína ideal que
podríamos formar a partir de esa cantidad de acuerdo con la composición ideal,
obtendríamos para cada aminoácido esencial una cantidad distinta. Puesto que se
necesitan todos los aminoácidos esenciales, el peso de proteína ideal que el
cuerpo podría formar será el menor de los valores calculados. Este valor lo
denominaremos, por tanto, porcentaje de idealidad de la proteína de partida y
será 100 para una proteína que tenga la composición ideal.
La leche y los huevos se han considerado tradicionalmente como
alimentos con proteínas de alta calidad. Si usamos las tablas de composición de
alimentos, encontraremos que el huevo completo tiene unas proteínas con un
porcentaje de idealidad de 125 (yema, 118; clara, 121) y la leche, 127. Un
porcentaje mayor de 100 indica que la proteína tiene más aminoácidos esenciales
de los debidos, es decir, que forman más de la tercera parte de la proteína, lo
cual es mejor que un porcentaje menor de 100, que indicaría que la diferencia
hasta 100 se desperdiciaría. En particular, para un niño conviene que el
porcentaje sea mayor de 100, pues sus necesidades de aminoácidos esenciales son
mayores. Por otra parte, las frutas y verduras tienen porcentajes bajos. Así,
por ejemplo, el albaricoque, el melocotón y la zanahoria tienen,
respectivamente, proteínas con un porcentaje de idealidad de 30, 25 y 23,
respectivamente, es decir, muy mala calidad.
Sin embargo, existen algunos alimentos de origen vegetal de los cuales
nadie esperaría que contuvieran proteínas con un porcentaje de idealidad alto,
y menos observando la tabla que aparece en la página 121 de Nutrición y salud. Esta tabla induce al
error, ya que hay dos aminoácidos esenciales que no lo son tanto. En efecto,
los requerimientos de fenilalanina y de metionina disminuyen enormemente en
presencia de tirosina y cistina, respectivamente. Por tanto, al calcular el
porcentaje de idealidad hay que incluir el contenido de estos dos aminoácidos
no esenciales en el alimento en cuestión.
Haciendo estas correcciones obtenemos que, por ejemplo, el piñón tiene
proteínas con un porcentaje de idealidad de 135 y la harina de soja de 119. El
pistacho y la patata asada tienen 102 y 99,3, es decir, ¡Son proteínas ideales!
Otros casos próximos son el de la castaña, con un 90, la soja con 92, las
espinacas con 97,4, y el caqui con 97,8. Téngase en cuenta que las carnes
tienen porcentajes entre 80 y 110. Hay al menos otra docena de alimentos entre
los que he calculado que tienen porcentajes entre 70 y 90 (almendras,
cacahuetes, pipas, arroz, pimiento, habas, judías verdes, coliflor, etc.).
Además de ser de mayor calidad el contenido de proteínas, la proporción
en que se encuentran es en muchos casos similar o mayor a la carne. Así, la
ternera tiene un 17% (en peso) de proteínas; el piñón, 13%; la harina de soja,
37%; la soja, 35%; las habas y lentejas, 24%, y el pistacho, 21%. Otros tienen
porcentajes similares a la leche (3,5%), como la patata (2-5%), castaña (4,7%)
y espinacas (3%).
Por otra parte, existe la técnica de mezclar proteínas de distintos
tipos de alimentos (ejemplo, legumbres con cereales), que permite obtener una
composición óptima de aminoácidos. En el capítulo dedicado al vegetarianismo,
se dice que esta técnica obligaría a consumir una excesiva cantidad de
proteínas. Nada más lejos de la realidad; por ejemplo, he calculado el caso de
una mezcla de judías blancas con arroz blanco en partes iguales (en peso). El
resultado es un alimento con proteínas con un grado de idealidad de 103 (el
arroz y las habas por separado tienen porcentajes de 78 y 85, respectivamente)
y un 15% (en peso) de proteínas. Hay otros muchos casos similares. Con esos
valores no es necesario consumir ni un exceso de proteínas ni de comida.
Por tanto, creo que queda suficientemente demostrado que un vegetariano
estricto (veganista), que no come ni leche ni huevos puede conseguir proteínas
de tan alta calidad como las de la leche, huevos, carnes y pescados.
Porcentaje de idealidad de las proteínas de un
alimento
(Composición
ideal = 100)
|
Huevo completo
Leche
Albaricoque
Melocotón
Zanahoria
Piñón
Harina de soja
Pistacho
Patata asada
Carne de vaca
Carne de cordero
Carne de pollo
Arroz
Judías verdes
Pipas de girasol
|
125
(yema 118, clara
121)
127
30
25
23
135
119
102
99,3
107
98
90 (blanca)
100 (oscura)
78
82
|
Absorción de calcio.-
En Nutrición y salud, se afirma que la alimentación con cereales
integrales impide satisfacer las necesidades de calcio del organismo debido a
la presencia de ácido fítico en las cáscaras de los cereales, pues dicha
sustancia formaría compuestos insolubles de calcio que impedirían su absorción
por el intestino. Con relación a este punto quiero hacer los siguientes comentarios:
La controversia sobre el ácido fítico empezó en 1925, cuando Mellanby
demostró que el calcio en pan confeccionado con harinas integrales de trigo y
de avena (harinas con alto contenido de ácido fítico) era menos absorbible que
el calcio en el pan blanco, por lo que se decidió añadir calcio extra al pan y
se produjo la condena del pan integral como negativo desde el punto de vista de
la absorción de calcio. Pero en años posteriores se ha ido comprobando que la
gente que come pan integral y/o harina de avena, no tiene un porcentaje de
calcio más bajo que la gente que consume pan blanco o que cualquier individuo.
Con respecto a esto, conviene decir que los experimentos que demostraron el
efecto negativo del ácido fítico fueron realizados con cachorros de perro que
sólo tuvieron ese alimento.
En el ser humano existe una enzima en los jugos digestivos que es capaz
de descomponer el fosfato de calcio formado por el ácido fítico. Parece ser que
esta enzima sólo se desarrolla y su concentración se hace importante cuando se
toman con regularidad productos integrales. Además, en el caso de la harina
integral de trigo, el ácido fítico puede descomponerse durante el proceso de
elaboración del pan por la fitasa existente en la propia harina. La avena
contiene poca fitasa, pero el sistema digestivo parece capaz de limitar la
acción restrictiva del calcio como se mencionó. Finalmente, es de notar que las
comunidades con ingestiones bajas de calcio, excepto por las suministradas por
los cereales (integrales), no sufren deficiencias del mismo.
Hoy día, aunque la controversia sigue, se continúa añadiendo calcio a
las harinas en muchos países, no por temor al ácido fítico sino por el efecto
beneficioso del calcio.
Vitamina B12.-
En Nutrición y Salud, se
discute de una manera muy superficial y negativa el problema de la carencia de
vitamina B12 en los vegetarianos. La vitamina B12 no se sintetiza en los
vegetales y el cuerpo humano tampoco es capaz de producirla. No hay discusión
acerca de este punto. Así pues, parecería que un veganista tendría carencia de
ella. Sin embargo, algunas bacterias parásitas del intestino bajo son capaces
de sintetizarla, pero el problema es que al ser producidas hasta el final del
intestino, no pueden ser prácticamente absorbidas por el organismo y por tanto
habría carencia.
Pero, paradójicamente, las personas con un nivel de higiene bajo tienen
una cantidad de bacterias en todo el intestino mucho más alto del que cabría
esperar y así la vitamina B12 sintetizada por las bacterias puede ser absorbida,
y estas personas no muestran deficiencia de esta vitamina. Esto explica que en la India no se detecte un nivel
de carencia de vitamina B12 correspondiente al de veganismo. Claro que yo no
aconsejaría a un veganista que baje su nivel de higiene para obtener la
vitamina B12, es más fácil ir a la farmacia y comprar un complejo B.
En algunos libros vegetarianos y naturistas, se afirma que la vitamina
B12 se encuentra en grandes cantidades en las levaduras (de cerveza, de
panadería, de tórula y extractos) y en el germen de trigo, que son los
alimentos más ricos en el resto de las vitaminas del complejo B.
Ninguna de las tablas de composición de alimentos existentes apoyan
esta afirmación. Todas ellas coinciden en que la concentración de vitamina B12
es de cero, tanto en el germen de trigo como en las levaduras (fue demostrado
por primera vez por Darken en 1953). Por tanto, no hay evidencia que corrobore
la pretensión de que la vitamina B12 se encuentre en el germen de trigo o en
las levaduras. Sin embargo, hay varios puntos curiosos en esta historia de la
vitamina B12. El primero es que en la cerveza existe vitamina B12 (tres veces
más que en la leche) a pesar de que no existe en los productos de partida para
su fabricación. Su origen es la síntesis de dicha vitamina por las bacterias
que realizan la fermentación que produce la cerveza.
Bacterias.-
Otro punto interesante está relacionado con los primitivos aztecas; uno
de sus alimentos principales era el alga espirulina, única fuente vegetal de
vitamina B12, y además en cantidades enormes (un poco mayor que en la mejor
fuente animal: el hígado de los animales). Muchos veganistas incluyen
acertadamente esta alga en su dieta. En realidad, estas algas no sintetizan la
vitamina B12, sino que la obtienen de unas bacterias asociadas en simbiosis con
ellas (según demostraron Ericsson y Lewis en 1954), pero supongo que a un
veganista le dará igual obtener su ración de vitamina B12 a partir de unas
bacterias en su intestino o de unas bacterias en un alga.
Así pues, está claro que la vitamina B12 sólo se produce por síntesis
de ciertos microorganismos y bacterias. Esto es algo que se sabe desde hace
unos 35 años. A partir de este punto, la única explicación a la presencia de vitamina
B12 en levaduras, extractos, gérmenes, algas y en general cualquier producto de
origen vegetal es que estén contaminadas por bacterias y microorganismos que la
produzcan.
Por tanto, se pude concluir que se puede obtener vitamina B12 sin
necesidad de comer productos de origen animal, ¡pero producida por bacterias!
*Miguel Aguilar, doctor en ciencias físicas y
socio numerario de la Real Sociedad
Española de Física. Es investigador científico del Consejo Superior de Investigaciones
Científicas (CSIC).
**Publicado en REVISTA TIEMPO ANIMAL No. 2, México.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


